Llegó el día y estoy nerviosísimo.
No puedo ni dormir.
En realidad me siento seguro, he estudiado y creo que me lo sé. Pero no se sabe nunca hasta que estás en el examen. Lo que más me preocupa es llegar y quedarme en blanco o simplemente que no me lo sepa.
Ya no sé si seguir repasando o dejarlo estar, sólo tengo ganas es venir aquí a blogguear. Lo peor es que al siguiente día tengo otro examen de matemáticas pero ese me preocupa menos.
De lo único que me arrepiento es de no haber estudiado antes; es el peor verano que te puedas imaginar:

– ¿Quieres salir con tus amigos? No puedes, tienes que estudiar.
– ¿Quieres pasar un reto jugando a lo que sea? No puedes, tienes que estudiar.
– ¿Quieres ver la tele un rato? No puedes, tienes que estudiar.

Si algún día pensáis en dejar algo para el final, os recomiendo que no lo hagáis, es estresante.